En claro homenaje a la película del mismo nombre y pedazo de banda sonora de la misma. Son los despojos que arrastra el río Anzur, a su paso bajo el puente Povedano, a unos 10 Km de Lucena. Me encanta el tratamiento que se le puede dar a lo salvaje, a lo no manipulado.
Óleo sobre tabla. 100 x 162 cm
